jueves, 25 de abril de 2013

La idea de este blog ha surgido por el desconociemiento de Topares por parte de mucha gente. Nos dedicaremos por un tiempo a descubrir la historia y los encantos que esconde este maravilloso pueblo.


Topares es una pedanía del municipio de Vélez-Blanco, en el norte de Almería, a 194 km de ésta. Sus campos son tan fértiles y ricos en cereales que a Topares se le conoce como "el granero de la provincia".

Para calificar el abandono al que estuvo sometida durante siglos esta remota aldea en las sierras del sureste de la península ibérica, basta señalar el dicho popular acuñado en la comarca: "Topares, echa pan y no te pares".
Hasta hace muy pocos años, incluso después de la llegada de la democracia a España, Topares era una aldea remota y olvidada por los poderes públicos.
La historia de doña María Serrano, la vecina de Topares que escribió a Franco pidiendo ayuda, sirvió de base argumental para Anticrónica de un pueblo, del Equipo Dos,1 que sufrió en 1974 la prohibición de la censura franquista. La copia en súper 8 de este documental de denuncia social de Fernando Pérez y José María Siles fue vista en toda España en cine-clubs y circuitos de cine alternativo.
Topares no tenía entonces si carretera de acceso, ni luz, ni teléfono, ni médico y ni siquiera distribución de agua. A pesar de que los campos de Topares son ricos en nieves y en lluvias y las corrientes subterráneas dan allí nacimiento al río Guadalquivir.
Efectivamente, investigaciones recientes sitúan el nacimiento del Guadalquivir en las cercanías de esta aldea, exactamente en los límites de la provincia de Almería con las de Granada y Murcia.

Arquero en la Cueva de los Letreros.

Desde la aldea de Topares parte un camino de tierra hacia el caserío de Santonge. A unos tres kilómetros de la aldea y un centenar de metros del camino hay un pozo. La vegetación que crece junto al brocal, especialmente juncáceas, prueba que existe un caudal subterráneo.